Núm. 4 (2): TRANSREGIONES - Revista de Estudios Sociales y Culturales - Año 2, No 4 - Julio-Diciembre 2022

Crisis en las políticas del cuidado dirigidas a personas mayores: violencia invisible en las prácticas

María Martha Ramírez García[1] 

Resumen:

Focalizando en las prácticas de cuidado que se dirigen a personas mayores, se hacen presentes formas de violencias que son invisibles y se pueden denominar como violencia estructural, siendo aquellas situaciones que se encuentran presentes en los procesos de estructuración social inmersos y producidos a escala del sistema-mundo, así como aquellos que se producen al interior de las familias o en las interacciones interindividuales destacan La Parra y Tortosa, (2003). Nos desenvolvemos en la complejidad de un mundo en el que a través del tiempo surgen una amplia gama de actores cuyas características son difíciles de definirse al tiempo en el que establecen distintos tipos de relaciones, cuyas dinámicas permiten entretejer, conocer, aceptar o rechazar los valores, las expresiones culturales, las religiones, las etnias, sobre todo las distintas identidades que emergen de la diversidad cultural y cómo esta suma al desarrollo humano.

Palabras clave: políticas públicas, adultos mayores, cuidados, violencia y salud.

Abstract:

Focusing on care practices aimed at older people, forms of violence are present that are invisible and can be called structural violence, being those situations that are present in the processes of social structuring immersed and produced at the system level. -world, as well as those that occur within families or in inter-individual interactions, stand out La Parra and Tortosa, (2003). We live in the complexity of a world in which, over time, a wide range of actors emerge whose characteristics are difficult to define while establishing different types of relationships, whose dynamics allow interweaving, knowing, accepting or rejecting values. , cultural expressions, religions, ethnic groups, especially the different identities that emerge from cultural diversity and how this adds to human development.

Key words: public policies, older adults, care, violence and health.

Introducción:

Viven más en el recuerdo que en la esperanza; pues lo que les resta de la vida es muy poco comparado con el largo pasado; y la esperanza pertenece al futuro, la memoria al pasado. Una vez más, esto es causa de su locuacidad; hablan constantemente del pasado, porque les agrada recordarlo.

Aristóteles, Retórica, II, 12,

sobre el carácter de los ancianos

Violencia y Adultos Mayores:

La violencia estructural no tiene que ver ni busca involucrar a actores que infligen daño mediante la fuerza, sino que es el equivalente a la injusticia social, esta definición de Coady, (1995) citado en La Parra y Tortosa, (2003). Es aquí donde a través de las distintas relaciones y dinámicas que surgen dentro de los escenarios del trabajo de cuidado dirigido a personas mayores, de forma vertiginosa se instalan cambios en las prácticas tradicionales de cuidado atravesadas por las transiciones individuales, familiares y sociales.

Estos cambios generan inestabilidades que impactan y llevan a deconstruir diversas dimensiones en el desarrollo humano, como podría ser en la política, la economía, los valores ante las percepciones efectivas para hacer frente a los problemas que implica el cuidar a los viejos inmersos en nuestro contexto actual.

Ante la perspectiva de crisis como coloca Alonso, (2012) desde una concepción de peligro y oportunidad. Es aquí donde pudiéramos sin duda alguna visibilizar y se empieza  instalar una crisis en los cuidados dentro del sistema político actual, ya que son limitadas y/o nulas las políticas públicas con las que se cuentan para atender y brindar cuidados formales a este sector de la población que envejece, ante las propias demandas que abarca diversas dimensiones que tienen que ver con: salud, cuestiones sociales, culturales, recreativas y económicas implicadas en la transición demográfica del envejecimiento de la población mexicana. La política reproduce la estructura, y la crisis en definitiva serían momentos de bifurcaciones, de alternativas que pueden conducir a situaciones nuevas, no necesariamente mejores que las anteriores (Ibid, pp.93).

La influencia que tiene el contexto social para brindar acciones de cuidado, es aquí donde se requiere de redes e instituciones que abonen hacia una contención y atención a las prácticas que se facilitan cuya finalidad se base en satisfacer las demandas de las personas mayores, hacer y contar con redes facilitará atender al otro en colaboración, con (in)formación y no desde la propia limitación personal e individual, y no como una acción naturalista que brinda el género femenino, sino como una tarea que conlleve desde lo colectivo y se dirija hacia la transformación social.

No hay que dejar de lado que todas las interacciones entre cuidador y cuidado comunican, estas acciones son orientaciones en las siguientes prácticas que dirigirán a los adultos mayores con los que se interactúa. Tirado y Mora, (2004); De Sousa, (2009) y Castells, (2012) realmente suman sus propuestas para tratar de dimensionar como lo colectivo realmente puede direccionar hacia una transformación social.

El binomio cuidador y cuidado, para ser funcional y rentable, deberá tomar precauciones a la hora de establecer los parámetros de cómo se acompaña al adulto mayor, en el sentido que la intergeneracionalidad conlleva riesgos de agismos vs juvenismos, con deudas verticalizadas y en muy pocas ocasiones construidas bajo enfoques de ausencias y satisfacciones democratizadas. Por tanto la transformación social en el espectro de envejecer con calidad de vida, obliga a devengar todas las experiencias adquiridas en un mundo que envejece a pasos agigantados.

Desarrollo: El cuidado en el adulto mayor: desafíos y oportunidades

El trabajo de cuidado es un tema el cual empieza a instalarse en la agenda pública y en investigaciones académicas, ya que el cuidado es un factor central del bienestar humano destaca Faur, (2021), sin dejar de resaltar que no hay persona que a lo largo de su desarrollo que haya sido receptor o facilitador de cuidados. Esto surge ante el envejecimiento de la población desde la propuesta de Paredes y Pérez, (2014) destacan y muestran un avance en materia de desarrollo humano, ya que ahora las personas viven más tiempo gracias a los avances tecnológicos y la calidad de vida es mejor gracias a estos adelantos.

Es aquí donde los retos y desafíos en el ámbito de las políticas públicas se vinculan a garantizar las condiciones económicas, sociales y sanitarias para que este alargamiento de vida pueda llevarse a cabo los derechos de personas de edad avanzada (Ibid, pp.35), sin dejar de lado a las personas que se les brindan cuidados. El poder no se puede dejar de entretejerse dentro de esta construcción, ya que se ejerce dentro de la política y viene a señalar que es la conformación del sujeto en la diversidad y el conflicto, y se hace presente en todo escenario en el que se desenvuelva la vida humana, inmerso como condición relacional destaca Robles, (2015).

Configurar un mundo distinto contra los tratos inhumanos, contra la propia destrucción del mismo, señala Holloway, (2014), retomando esta concepción en nuestros días al hablar sobre el tema de los cuidados y sus implicaciones, conlleva una complejidad en el mundo con los otros, ya que las dinámicas que resultan en esta interacción se cuenta con significados que se vinculan con las formas de relacionarse con otros, es aquí donde las instituciones, la organización  y el control social suman a la comprensión de significados dentro del mundo de los cuidados que se brindan y se relacionan con este sector de la población con énfasis en las prácticas que no suman y no generan bienestar a los viejos. Las construcciones socioculturales con relación a las formas de significar y validar al cuidado determinan las acciones humanas e inhumanas que forman parte de la reconfiguración de acciones que sean capaces realmente sumar y el dirigirnos hacia la búsqueda de una política de cuidados que abone a la última etapa de la vida. Catapultando a Holloway, (2014) ya que al final nos encontramos y vivimos el mundo que creamos.

Aprendizajes primarios en las aproximaciones a la violencia en adultos mayores:

Vale la pena mencionar, que en la última década 2010-2020 se ha elevado al debate el eje de la inclusión de las poblaciones vulnerables, todo en el tenor de, generar las condiciones para que se reproduzcan ecosistemas sustentables que propicien la integración social; sin desdemocratizar los espacios que elevan los derechos humanos como condición natural para el desarrollo integral del tejido social, a saber:

  1. Prácticas inhumanas en el trabajo de cuidado dirigido a personas mayores: visibilizar en este apartado la necesidad de realmente dar cuenta y crear acciones distintas a través de protestar en contra de reproducir las prácticas de violencia invisible al tiempo de facilitar y experimentar este tipo de prácticas, y es aquí donde es necesario crear un mundo diferente y distinto Holloway, (2014) con relación a los tratos y prácticas de cuidado que no suman a la calidad de vida en este grupo etario.

 

  1. Violencia invisible y normalizada en las prácticas de cuidado: como propuesta es necesario dejar de normalizar aquellas acciones de cuidado que se brindan a las personas mayores y así como lo coloca de la Parra et al,(2003)  es necesario conocer esas formas de significarlas y la forma en las cuales las compartimos y las interactuamos dentro de nuestro contexto social. Los significados juegan un papel importante para determinar sin duda alguna a estas prácticas que se normalizan y hacen que se reproduzca la violencia de forma invisible.

  1. La pobreza en el trabajo de cuidado como elemento de exclusión: al tiempo de focalizar desde la apuesta de Rodríguez (2004) con relación a la pobreza visibilizándolo como un fenómeno dentro de la violencia estructural ante la evidente exclusión de acceder a bienes sociales, políticos, económicos y culturales que oferta el sistema en el que como ciudadanos nos encontramos inmersos, ante esto, me lleva a realmente buscar apuestas integrales y formales que cada vez sean menos exclusivos para este tipo de población que experimenta la pobreza.

  1. Educar en las prácticas de cuidado en la vejez: empezar a sensibilizar sobre el tema y las necesidades reales de las personas mayores es un reto que nos implica como sociedad, sobre todo es empezar a dejar de reproducir las desigualdades que se enmarcan por el poder, desde lo que propone Freire, (2001). El educar en edades tempranas con relación al tema de los cuidados podría ser una alternativa para empezar a minimizar la violencia estructural que se hace presente ante el maltrato de los viejos.

  1. Cosmovisión cultural y de género en el trabajo de cuidado: Ante la feminización del cuidado y colocando este rostro femenino, el cuidado se significa dentro de nuestra propia cultura como lo es el derivar estas prácticas dentro del núcleo familiarista y al rol femenino, es aquí donde el papel de las transiciones familiares y culturales no pueden dejarse de lado para comprender este fenómeno que conlleva e involucra a la atención y a los cuidados de este grupo etario que requieren ser atendidos y/o cuidados, y el generar estrategias más allá del ambiente familiar es una apuesta que puede sumar a la construcción de posteriores construcciones epistemológicas.

Reflexiones finales:

Aun existen asignaturas pendientes en lo relativo a los cuidados de los adultos mayores, así como un debate sobre la violencia que se imprime a este sector poblacional en relación con la inclusión en espacios que por naturaleza pertenecen a todos los que se mueven en él.

El estigma asociado al cuerpo envejecido es real, y tiene efectos reales y nocivos, por mucho que las sociedades modernas intenten racionalizarlo como “natural”. Este tipo de naturalización de la desigualdad es muy conocido históricamente: fue el objeto del movimiento contra el feudalismo, el movimiento por la justicia racial, el movimiento por la igualdad de las mujeres, el movimiento por la igualdad lésbica, gay, transgénero, el movimiento por los derechos de los discapacitados. La edad es la nueva frontera, y todos debemos unirnos para oponernos a este tipo de discriminación moral (y en muchas naciones, ilegal). (Nussbaum, Levmore, 2018, p.166).

Sin embargo, el fenómeno de aproximación a la justicia para los adultos mayores, deberá estar asistido por derechos humanos acompañando la idea que, el eje cronológico no es sinónimo de inutilidad, si bien es cierto que, las capacidades se ven disminuidas, no así la condición pro-homine frente al Estado.

Si bien es cierto que, el estigma contra la edad está alojado en todos nosotros, independientemente de la edad, como lo señala Levmore, hay variables que confirman la intuición de que las políticas públicas para el adulto mayor, está ausente de las agendas metropolitanas. Falta mucho por hacer, pero al momento, se están generando las condiciones para resignificar el proceso de envejecimiento en un mundo que viaja a velocidades vertiginosas y donde nadie, pareciese, desea aceptar el paso del tiempo sobre sí.

A manera de cierre, una sociedad fracasa cuando no asegura las condiciones para que sus ciudadanos tengan un mínimo de oportunidades para trascender y dejar legado inter y trans generacional, en la máxima satisfacción de vivir bien con las opciones construidas en ecosistemas de plenitud de libertad en una economía sostenible.

Referencias:

Alonso, J. (2012). La crisis democrática de la partidocracia y los poderes de facto, en La democracia de los dearriba en crisis. Pp. 91-101. México: Universidad de Guadalajara.

Aristóteles. (1990). Retórica. [Ret.] (Quintín Racionero, Trad.) Madrid: Gredos.

Castells, M. (2012A). El Poder en la Sociedad Red, en Comunicación y poder, pp. 33-86. México: Editorial Siglo XXI.

Castells, M. (2012B). Obertura: Conectar las mentes, crear significado, Contestar el poder, en Redes de Indignación y Esperanza, Los movimientos sociales en la era de Internet. España: Alianza Editorial.

De Sousa, B. (2009). Una epistemología del sur. Buenos Aires: CLACSO.

Faur, Eleonor (2014). El cuidado infantil en el siglo XXI. Mujeres malabaristas en una sociedad desigual. Buenos Aires, Siglo XXI editores.Capítulo 1.

Freire, P. (2001). Pedagogía del oprimido. México. Fondo de Cultura Económica.

Holloway, J. (2014). Parte I.La ruptura,en Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo. Pp.3-18. México: El viejo topo.

La Parra, D. y Tortosa, J. (2003). Violencia estructural: una ilustración del concepto. GEPYD, Grupo de Estudios de Paz y Desarrollo, Universidad de Alicante.
https://www.ugr.es/~fentrena/Violen.pdf

Nussbaum, M. y Levmore, S. (2018). Envejecer con sentido. Conversaciones sobre el amor, las arrugas y otros pesares. (1ª ed.). Paidos.

Paredes, M. y Pérez, R. (2014). Personas mayores en Uruguay: configuraciones familiares, participación social y detección de dependencia. En: Las personas mayores ante el cuidado. Aportes Inmayores para la construcción de un Sistema Nacional de Cuidados. Sistema de Cuidados. Instituto Nacional del Adulto Mayor.

Rodríguez, F. (2004). La pobreza como un proceso de violencia estructural. Revista de Ciencias Sociales, 10(1), pp. 1-9. https://www.flacsoandes.edu.ec/sites/default/files/agora/files/1278089538.francisco_rodriguez.pdf 

Robles, Y. (2015). “El estudio de lo político en las Ciencias Sociales”, en Robles, Y. (2015). Significaciones imaginarias sociales asociadas a las relaciones de poder en la vida cotidiana de una comunidad infantil de la Zona Metropolitana de Guadalajara. Tesis Doctoral. Universidad del Valle de Atemajac, México.

Tirado, F & Mora, M (2004) Cyborgs y extituciones. Nuevas formas para lo social. Guadalajara: Universidad de Guadalajara.


[1] Maestra en Comunicación de la Ciencia y la Cultura. Licenciada en Psicología por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Presidenta del Consejo Ciudadano de Guadalajara. Ciudad Amigable con los Adultos Mayores (2020-2021). Miembro de la Sociedad de Geronto-Geriatría del Estado de Jalisco. Doctorante en Ciencias del Desarrollo Humano dentro del programa educativo en la UNIVA, campus Guadalajara. Email:  mariamartha@iteso.mx